Los Pinares

En el interior del municipio puede encontrarse una extensa superficie ocupada por pinares. Estas formaciones de pino piñonero (Pinus pinea) forman parte de la extensa masa forestal de coníferas que ocupan buena parte de las arenas estabilizadas del litoral onubense. El pinar tiene su origen en plantaciones realizadas durante los siglos pasados con el objeto de su explotación forestal.

Los pinares constituyen, asimismo, un importante atractivo como lugar de paseo y esparcimiento para la población de la zona, que usa masivamente durante los fines de semana las zonas recreativas instaladas en ellos y en numerosos enclaves de fácil acceso. Por todo ello, se trata de una unidad ambiental de gran importancia socioeconómica, ya que sirve para completar la economía de algunas familias, al mismo tiempo que constituye la principal oferta para la observación y el disfrute de la naturaleza en el municipio de Aljaraque. Los pinares del municipio se distribuyen en tres núcleos principales y varias parcelas de pequeño tamaño dispersas por el territorio. Así, encontramos dos grandes masas localizadas en los sectores oeste y noreste del término municipal, que forman parte de masas boscosas que se extienden por los municipios vecinos de Gibraleón y Cartaya, y un tercer núcleo aislado, de menor tamaño, colindante con el campo de fútbol municipal.

De estos tres núcleos, el que ocupa gran parte de la porción occidental del término municipal (Pinar de la Dehesa), es el que presenta un mejor grado de conservación y mayor complejidad estructural y funcional.

El pinar del noreste, aunque su arbolado presente un aspecto menos vigoroso y una organización vertical menos compleja, también exhibe un interesante sotobosque, con comunidades arbustivas y herbáceas comparables al pinar de la Dehesa.

Esta gran extensión de pinar presenta en muchas zonas una apariencia sabanoide, con arbolado de escasa densidad, imbricadas con otras de aspecto boscoso, conformando un mosaico vegetal rico en recursos que conforma una única unidad funcional. Por el contrario, el pinar colindante con el campo de fútbol presenta un sotobosque considerablemente más deteriorado como consecuencia del uso recreativo intensivo que sufre y la uniformidad en las clases de edad del arbolado. Este pinar presenta un elevado interés ecológico, ya que las masas forestales litorales onubenses constituyen un ecosistema boscoso que alberga una interesante diversidad biológica.